Hoy os traigo una tarta Pie de origen Anglosajón...
Me encanta este tipo de tartas por que están deliciosas, llevan pocos ingredientes ( que normalmente solemos tener en casa ): son muy fáciles de hacer y lleva el tipo de masa que mas me gustan
" la masa sablée o masa quebrada" una masa crujiente y quebradiza de sabor suave y que complementa perfectamente con cualquier tipo de frutas que utilicemos como protagonista.
En este caso yo he elegido moras, por que me encantan! y las tengo en casa, son de un árbol que plantamos en nuestro huerto y que me tiene surtida todo el año.
Así que me queda un verano por delante lleno de recetas de moras!!!
Ingredientes:
Para la masa quebrada:
300 g de harina
60 g de azúcar glas
una pizca de sal
200 g de mantequilla fría cortada en trocitos
1 huevo
una cucharadita de extracto de vainilla
300 g de moras
200 g de azúcar moreno
Preparación:
Lavamos las moras, las escurrimos bien y las ponemos en un bol con el azúcar moreno, reservamos en la nevera.
Tamizamos la harina junto con el azúcar y la sal, hacemos un hueco en el centro y añadimos la mantequilla en trocitos, la vamos trabajando con los dedos haciendo migas, añadimos el huevo y el extracto de vainilla amasamos hasta hacer una bola, la envolvemos en films transparente y guardamos en la nevera durante una hora.
Untamos el molde de mantequilla, espolvorear la superficie de la mesa de trabajo con un poco de harina, extender la mitad de la masa con el rodillo , forrar con ella el fondo del molde, escurrir el liquido de las moras y reservarlo( para un batido, por ejemplo): extenderlas sobre la masa, con la otra mitad de la masa, cortarla con una rueda en tiras y ponerlas sobre la tarta en forma de rejilla.
Horneamos A 180º unos veinticinco minutos o hasta que comience a dorarse, sacamos del horno y dejamos enfriar.
Se sirve espolvoreada de azúcar glas.